Nunca un llamado espontáneo de sincero interés...siempre reclamando tu atención como si fuera pidiendo limosna..
La gran pregunta otra vez: Las cosas cambiaron?o fueron siempre así y yo vi lo que quise, lo que deseaba ver?...
Por momentos pienso que es la primera opción, otras veces creo que es la segunda. Aunque bien podría ser una combinación de ambas...Las cosas en un momento eran distintas, no existía tal distancia abismal, tal indiferencia. Eso es un hecho. Me niego a creer que aquello fue una alucinación. Pero además, yo deseaba, necesitaba creer que veía eso que parecías estar mostrándome. Y quizás en ese afán por buscar ilusiones nuevas que me rescataran, sobredimensioné demasiado las cosas...
Ok.Me equivoqué (de nuevo). Punto aparte. Porque tb me cansé.
Aunque esto tb me suene repetitivo: me ilusiono, me ilusiono, me ilusiono...hasta que los velos de las cosas comienzan a caer. Entonces empieza un largo proceso de aceptación de la decepción: me niego, me resisto a ver las cosas en un primer momento, porque no me gusta cómo se ven ahora, porque me encuentro con que siempre termino viendo lo mismo. Hasta que llega un punto en el que ya no puedo negar la realidad, entonces ésta comienza a irritarme, a generarme bronca e impotencia, porque no puedo cambiarla. Y como no puedo cambiarla, por más intentos que hice, termino hartándome de ella, y paso a ignorarla.
A veces lleva más tiempo, otras menos. A veces requiere más esfuerzo y voluntad. Pero cuando me harto de esta manera, a la larga lo termino logrando. En estos momentos, prefiero ignorar, suprimir, olvidar, que seguir golpeando estúpidamente puertas que nunca se abren...
"No quiero seguir enroscándome con cosas que no me llevan a ningún lado..."
No hay comentarios:
Publicar un comentario